lunes, 30 de mayo de 2011

Como Napoleón

En el pasado estaba muy de moda un los objetos de un determinado metal. Este metal era plateado, brillante, y muy difícil de conseguir, por lo tanto era carísimo, y solo la gente adinerada podía permitírselo. De hecho este metal era tan valioso, que Napoleón Bonaparte, ponía a sus invitados de honor cubertería de este material, mientras que a los demás se tenían que “conformar” con cubiertos de oro.

Este magnífico y preciosísimo metal no es otro que… aluminio. En 1886, se descubrió un método para conseguir aluminio de forma barata, y este dejó de ser un mineral preciado.

Esto muestra, que no se aprecian las cosas por su utilidad o su belleza, sino porque los demás no pueden tenerlo, por su exclusividad. Por eso es más caro un kilo de oro que un kilo de agua, porque aunque el agua es necesaria para vivir, es bastante fácil de conseguir, mientras que el oro es más difícil de conseguir, por lo tanto más caro y por lo tanto menos gente lo tiene.

A día de hoy, aunque ya no tengamos carísimas cuberterías, seguimos adoptando comportamientos similares a los de Napoleón en cuestión de exclusividad. La gente, prefiere comprar objetos de marca, y aunque se diga que es porque son de mejor calidad, o porque lo barato sale caro, es por las ganas de tener algo que “les distinga” de la gente que no puede permitirse productos de marca, por su precio.

Este es un ejemplo más de comportamiento absurdo que solemos adoptar, por no reflexionar un poco sobre nuestro comportamiento. Sobretodo ahora, que estamos de vacas flacas, deberíamos repasar nuestra lista de prioridades. El dinero que se ahorrase podría ir destinado a mejores fines.

Pero por desgracia, no solemos reflexionar sobre nuestro propio comportamiento, y a no ser que las cosas se tuerzan mucho, seguimos actuando como siempre hemos hecho. Además, el ambiente en el que vivimos, no favorece la reflexión ni el cambio, sino que, los anuncios y la cultura consumista piensan por nosotros y nos empujan a permanecer como estamos, lo cual solo es beneficioso para unos pocos.

1 comentario:

  1. Una deliciosa critica, me gusto como esta estructurada

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